Tus creencias te pueden estar hundiendo
Anthony Robbins dice en su libro Despertando el gigante interior:
A menudo nos vemos inclinados a creer que las circunstancias controlan nuestras vidas, y que el ambiente nos ha configurado tal y como somos. Jamás podría haberse dicho una mentira mayor. No son las circunstancias de nuestras vidas las que nos configuran, sino nuestras creencias acerca de lo que significan esas circunstancias.
Una entrevista hecha a dos mujeres que cumplian setenta años nos arroja dos historias diferentes , pero cada una de ellas le da un significado diferente a ese dato. Una «sabe» que su vida se acerca a su fin. Para ella, siete décadas de vida significan que su cuerpo debe estar desmoronándose, y que será mejor empezar a poner en orden sus asuntos. La otra mujer decide que lo que una persona sea capaz de hacer a cualquier edad depende de sus creencias, y establece un criterio más elevado para sí misma. Decide que el montañismo puede ser un buen deporte para iniciar su práctica a los setenta años de edad. Durante los veinticinco años siguientes se dedica a dominar esta nueva aventura, y llega a escalar algunos de los picos más altos del mundo, hasta que en la actualidad, ya entrada en los noventa, Huida Crooks se ha convertido en la mujer más anciana que ha escalado el monte Fiji.
Otro ejemplo de lo que pueden hacer tus creencias la podemos ver en una entrevista que se le hizo a dos hermanos que fueron criados por un pabre que era un hombre amargado y cruel, un alcohólico y drogadicto que estuvo a punto de matarse en varias ocasiones. En la actualidad, cumple una sentencia de cadena perpetua por el asesinato del cajero de una tienda de licores que «se interpuso en su camino». Tiene dos hijos, nacidos con apenas once meses de diferencia, uno de los cuales creció para ser «justo como papá»: un drogadicto que vivió del robo y de las amenazas a los demás, hasta que también acabó en la cárcel por .intento de asesinato. Su hermano, sin embargo, tiene una historia diferente: un hombre que educa a tres hijos, disfruta de su matrimonio y parece ser realmente feliz. Como director regional de una gran empresa nacional, su trabajo le ofrece desafíos y recompensas. Es una persona físicamente delgada, y no es adicto ni al alcohol ni a las drogas. ¿Cómo es posible que estos dos hombres hayan resultado ser tan diferentes, después de haber crecido ambos en el mismo ambiente? A ambos, se les preguntó en privado, sin que supieran que también se le había preguntado al otro: « ¿Por qué ha dirigido su vida por este camino?» Sorprendentemente, ambos dieron la misma contestación: « ¿En qué otra cosa podría haberme convertido, después de haber crecido con un padre como el mío?»
Como puede ver, lo que configura quiénes somos hoy y quiénes seremos en el futuro nunca es el ambiente, ni los acontecimientos que ocurran en nuestras vidas, sino el significado que demos a esos acontecimientos. Las creencias son lo que establece la diferencia entre una vida de alegre contribución y otra de miseria y devastación. Las creencias son lo que separó a Mozart de Manson. Las creencias son lo que convirtió a algunos individuos en héroes, mientras que a otros les indujo a «llevar vidas de tranquila desesperación».
¿Conoce usted la historia de la milla en cuatro minutos? Durante miles de años, la gente sostuvo la creencia de que era imposible para un ser humano recorrer una milla de distancia en menos de cuatro minutos. En 1954, sin embargo, Roger Bannister rompió esta imponente barrera. Se dispuso a conseguir lo imposible, no sólo mediante una preparación física, sino también mediante el constante ensayo del intento en su mente, rompiendo mentalmente la barrera de los cuatro minutos en tantas ocasiones, y haciéndolo con tanta intensidad emocional, que creó referencias vívidas que se convirtieron en una orden incuestionable para que su sistema nervioso produjera el resultado. Mucha gente, sin embargo, no se da cuenta de que el aspecto más grandioso de esta hazaña es lo que hizo para los demás. Nadie había sido capaz de recorrer la milla en cuatro minutos en toda la historia de la raza humana, pero un año después de que Roger rompiera esa barrera, ya lo habían conseguido también otros treinta y siete corredores. Su experiencia les proporcionó referencias lo bastante fuertes como para crear la sensación de certidumbre de que ellos también podían «hacer lo imposible». Un año más tarde ya eran tres cientos corredores los que habían hecho lo mismo.
Todas las personas que han logrado grandes cosas y a las que he entrevistado tienen la habilidad para lograr sentirse seguras de que pueden alcanzar el éxito, aunque nadie lo haya conseguido antes que ellas. Han sido capaces de crear referencias allí donde antes no existían, y lograr así lo que parecía imposible.


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